¿Cómo llegué al Balmes?

A Diego Fenoy, por supuesto

¿Qué cómo llegué al Balmes? Permítanme ser sincero: mi hermano Diego tiene “la culpa”.

Él conocía bien el Centro, sus hijos están aquí escolarizados desde pequeñitos, y me hablaba continuamente de sus “particularidades”: una cooperativa, de ideología progresista e integradora, donde se respiraba un buen ambiente... y además “con muchos paisanos de Almería”, qué más se podía pedir.

No contento con esto Diego perseguía denodadamente a Pedro con la intención de que me concediera una entrevista; les puedo decir que una de las “virtudes que adornan” a mi hermano es la “cabezonería”. Obviamente, al final, me consiguió esa entrevista y supongo que “el universo entero conspiró “ para que su respuesta a mi petición de trabajo fuera recibida con un “sí”.

Ni que decir tiene que fue para mí una gran alegría, yo creo que el cooperativismo es una de las pocas maneras de hacer más civilizado y racional un modo de vida tan poco civilizado y racional como éste en el que vivimos. Que alguien trabaje para mí sólo debería ser asumible si yo, a la vez, trabajo para él; y eso precisamente es el cooperativismo: todos trabajan para mí y yo trabajo para todos...

Y eso es lo que hago hoy, y, créanme ustedes, estoy muy contento!!!

S. Fenoy
(Nov. 2003)